El Juego de las Películas (2)
(ver reglas)
Su silencio es el mío, puedo notarlo. Su necesidad de hablar, su incapacidad de enfrentarse al hecho de que huye, de que ni se acuerda de qué huye. No quiere despegarse de la ardiente tierra que amenaza con devorarlo, del azul de ese cielo, y ese poco de negro y rojo que lleva encima y le da un aspecto.
Cuando un protagonista lleva tanto tiempo en ese elocuente y tenso violento silencio, sabes que su primera palabra será un catalizador. Al fin habla, está en el coche de quien ha venido a salvarlo de sí mismo, se ha sentado atrás como si estuviera en un taxi cualquiera, y pronuncia la primera palabra, la más inesperada, la inevitable...:
... la única palabra que debiera decirse en un taxi.
Su silencio es el mío, puedo notarlo. Su necesidad de hablar, su incapacidad de enfrentarse al hecho de que huye, de que ni se acuerda de qué huye. No quiere despegarse de la ardiente tierra que amenaza con devorarlo, del azul de ese cielo, y ese poco de negro y rojo que lleva encima y le da un aspecto.
Cuando un protagonista lleva tanto tiempo en ese elocuente y tenso violento silencio, sabes que su primera palabra será un catalizador. Al fin habla, está en el coche de quien ha venido a salvarlo de sí mismo, se ha sentado atrás como si estuviera en un taxi cualquiera, y pronuncia la primera palabra, la más inesperada, la inevitable...:
... la única palabra que debiera decirse en un taxi.










15 comentarios:
Voy a estar fuera un tiempo, estoy seguro de que al volver esto estará muy interesante.
Creo que puede a ser aún más divertido cuando no estoy, y estoy seguro de que ya sabéis de qué se trata, y de que se dejará pintar de tantos, tantos colores...
Una de las cosas que más me gustan de esta película es algo que no sale, una escena cortada, John Lurie tocando la harmónica, de una forma increíble, un trozo triste de celuloide que se queda en el suelo de la sala de montaje. Todo se queda en el camino en esta historia.
Discrepo, no será ni la mitad de divertido sin Balcius, porque después de todo Balcius no es sólo parte del juego sino el juego en si mismo. El juego está en descubrir a Balcius ¿o no te diste cuenta en la edición anterior?
Como en los test proyectivos el proyectado no es el individuo que dibuja el árbol sino el psicólogo que lo interpreta.
Dais miedo...
... no me preocupa que descubran a Balcius, se lo merece por exhibicionista. Me preocupa más que lleguen a mí.
Por cierto, he revisado el post, y no es tan fácil como yo creía. Además me he saltado mis propias reglas, se supone que tiene que tener una frase de la película. Pues allá va:
"Por primera vez, deseaba estar lejos, perdido en un vasto país donde nadie le conociera. Un sitio sin gente ni calles. Soñó con ese lugar sin saber su nombre. Y cuando despertó, estaba ardiendo."
Ahora sí es muy fácil. :) Saludos, cinéfilos.
Lo bueno de que lleguen a ti es que no estarás solo... Lo malo es que eso es también lo malo.
Vaya,esta la pusiste demasiado facil,estaba resuelta antes de plantearla. La resolviste tu mismo en otro texto(Pista). Esperamos ansiosos tu vuelta.
P.D.- Seguro que hay wifi, yo no quiero incitarte a que desatiendas tus deberes, pero subir un texto no te cuesta nada ;)
Estoy temblando. Justo ayer, cuando escribiste este post, había quedado para ver la peli de la que hablas. Ayer finalmente nos quedamos sin verla y hoy...está aquí. El destino. Ay madre.
Pero quiero jugar. ¿Cual es es la palabra dicha en el taxi? Sirven dos: ¿A París?
Beso,
Veo que todos lo tenéis claro. La verdad es que la frase ".. y cuando despertó estaba ardiendo" la ha delatado inmediatamente. Pero aún así me ha gustado mucho. Sobre todo lo del taxi.
Nunca llegué a ver esta película. Siempre que la ponían era de madrugada y no podía quedarme más allá de la escena inicial del hombre atravesando el desierto y llegando a la carretera. El tema musical que suena suena, del mismo nombre que el film, es sobrecogedor. Esa guitarra...
Siempre me fascinaron los aviones aterrizando mientras el crepúsculo avanzaba... T. se daba cuenta que había vuelto, que el mundo seguía ahí, girando sin cesar.
Es un honor tenerte aqui, Portnoy.
Ademas eres un excelente jugador, esa es exactamente la idea.
Y es verdad, los lectores habituales del blog tienen pistas extra, es el premio a la fidelidad y una suerte de guinho... ah, echo de menos las enhes y las tildes.
Continuamos? No hay que pararse porque pierde uno pie.
¡Yo tampoco tengo miedo a las alturas, sino a caer!
Yo es que esta, de nuevo, no lo he visto... Me quedo aquí, escuchando.
Bueno bueno... estoy muy disgustado, creí que tendría muchos más comentarios al volver (risas reprimidas).
Me sorprende la actitud de Danae, creí que habíamos quedado en que la reconstrucción podía hacerse desde los que no la han visto también, que podía participar tanto o mejor que el que la conoce de punta a punta. Porque tal vez no hayas visto esta película, pero sí sabes lo que es el silencio, o sí te hayas despertado algún día ardiendo. Comentarios como los de Portnoy debieran ser catalizadores de nuevas imágenes, algo que cristalizara mil ideas. O lo que comenta Marauder, que dice que no ha visto la película pero habla del desierto, de un hombre caminando... es decir, que habla de la película entera. Es interesante.
Y te quedas escuchando, y aparece, durante toda una semana, precisamente eso: el silencio.
El silencio.
Es que tampoco he visto nunca un avión aterrizar..., me faltaban referencias.
(Por cierto, el tono de reprimenda, en su justo punto: motivante pero sin castigo. Le felicito, Balcius)
No has visto nunca un avión aterrizar...
Deberes para hoy:
- ver la película en cuestión (para todos los que sepan cuál es y no la hayan visto)
- ver aterrizar un avión (para todos)
- lustrar los zapatos, ponerlos al sol.
Estoy seguro, Danae, de que todos hemos visto zapatos. Habladme de ello, qué os sugiere la imágen de una fila de tal vez doce pares de zapatos primorosamente arreglados sobre el muro, lustrosos y frescos a la brisa de la madrugada, bajo un sol lento y un aire inmenso.
Pues hoy ando practicando la caída hacia atrás, y sin mirar, casi casi doy en el punto exacto, por pocos días :-)
Los deberes que propusiste...entonces...
Confieso que no la he visto, y la tengo en la lista...
Una fila de zapatos sobre el muro.
Me sugiere una fila de vidas, de posibles rutas, de posibles andares, como cuando por la noche pasamos por una avenida de una ciudad y vemos filas de ventanas lustradas, casi todas con el mismo tono, los mismos destellos. Y las miramos en silencio, y en su silencio dicen mucho. Y quizás alguien diría de entrar y saludar...pero nunca lo hacemos. Quizás porque cada cual tiene un número, y aunque fuera el mismo, los andares son distintos...?
Me gusta más contemplar los zapatos y deducir trozos de vida o adivinar (con mi miopía) qué persona viene de lejos por su baile al andar.
Hace poco leí
"todos los días trato de encontrar la forma oblicua de meterme en los zapatos".
En fin.
Dejo la resurrección aquí.
:-)
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