Plan para un Poema
No hablará de muerte. La muerte debe vivirse y no ser contada ni cantada. Debe alcanzarse, como se alcanza la meta a través de un brillante camino.
No hablará de amor. Por el mismo motivo.
No debería hablar de flores, cada vez que una flor llega al papel, se marchita. Es hermosa la flor que dura un día, nunca más en palabras. El papel no huele.
No tendrá ritmo ni rima, esas cosas sólo distraen la atención del que escucha, cubren los huecos y ahorran la necesidad del acto poético. Los poetas están cómodos en sus poltronas de ritmo y rima y verso, y así no se comprometen dolorosamente con su arte. Sólo se sirven de él.
El vértigo vivirá en el poema, y se llenará de luz, y a quien lo oiga se le vaciará todo el cuerpo de sus vísceras corruptibles y en su lugar albergará la emoción primaria, sorpresa de vida. De pronto lo entenderá todo y además ya no importará entenderlo. Ese estado durará tan sólo unos segundos, pues si dura más no sería un poema sino un texto sagrado. El poeta debe evitar enfrentarse a Dios en su propio terreno.
Para conseguir el efecto deseado, el poema debe prescindir de las palabras. Han sido arrastradas tanto tiempo por el fango de los otros, de los días y de las miserias espirituales de los celosos, los despechados, los acomplejados, los titubeantes... Toda palabra está sucia y mordida de mil dientes. Son los eslabones de esa cadena con la que arrastramos los cadáveres de todos nuestros antepasados, reales y míticos.
Será más que una promesa y menos que un acto, pues será propiamente un poema.
Cuando lo haya acabado, todos sin saberlo lo sabréis.










41 comentarios:
me recuerdas a Alejandra Pizarnik y su obsesión por escribir el silencio
tal vez sea lo más parecido a un poema sin palabras
Hasta encontrar el verso en la vida, Balcius.
Aunque sea a ratos.
Tal vez lo sabemos todos menos tú. Nadie más exigente con la obra artística como su propio creador.
¿Te presto un poquito de mi empatía para que puedas disfrutar tu propia creación?
¡Cuidado que engancha!
Hola María. Ya había salido Alejandra en anteriores comentarios, en aquella ocasión mencionada a propósito de la soledad, en lugar del silencio.
Parece que tuviera en común con ella el hecho de remarcar la ausencia, pero no. Precisamente si hay algo que tenga en común con ella (qué osadía compararse con un artista de verdad), en todo caso sería la reivindicación del hecho mismo, de la presencia y naturaleza propia de esas manifestaciones que hombres obtusos confunden con ausencias.
Sí, visitante desconocido... es difícil.
Decía algún cineasta que un drama es simplemente la vida pero quitando las partes aburridas. Las partes aburridas son muchas, muy largas, abrumadoras...
Podando una vida adecuadamente tienes un poema, o un drama o una comedia... si la dejas entera no tienes gran cosa, conviene aprender a trascender, a olvidar, a recortar.
Hola de nuevo, minina. :)
Es que tampoco me corresponde a mí disfrutar de lo creado. Yo disfruto del hecho de crear, que es mucho más divertido. Leer es vuestra tarea, y creo que es más difícil. Os agradezco que sigáis ahí.
Cargar con esa empatía también es difícil, no sé si sirvo para acarrear más sensibilidad de la que ya me ha tocado. Las cosas se harían de una vividez insoportable, y todo tendría de nuevo dientes, filos, garras.
Por cierto.. ¿qué es lo que engancha? ¿La empatía, el disfrute o mi creación? ;)
No creo que enganche, la gente va y viene, creo que es que se va "pillando el truco". Cuando sabemos cómo ejecuta su trabajo el mago, pierde la gracia.
Si digo que eres tú quien engancha no lo cuentes por ahí :) ¡Qués sea nuestro secreto!
Yo no dije que fuera difícil.
Pues yo sí lo digo. Y lo mantengo.
Al menos a mí sí me resulta difícil.
"Porque lo bello no es sino
el comienzo de lo terrible, ése que todavía podemos soportar;
y lo admiramos tanto porque, sereno, desdeña el destruirnos..."
Rilke, ya sabemos.
Un beso, claro.
El poema tampoco debería hablar de ausencia. Ni de silencio.
Linda cita, la de Rilke. Ahora entiendo.
Innes, tienes razón, pero déjame que te explique lo que pasa:
Si un artista pinta una muchacha virgen, en el momento en que cuelgue el cuadro en un museo, dejará de serlo. Si se quiere una obra pura, como la que propuse aquí y que no creo que pueda ejecutar nunca, lo primero que hay que hacer es alejarla de la crítica.
La crítica que no afecta a la obra... ¿es posible?
Quiero decir... que yo quería proponer un poema puro, sin palabras, pero no quise por ello hablar de ausencias.
Las palabras llegan, se mezclan ("Vou misturar ja palavras", que decía Hermeto Pascual), se agitan, dicen lo que quieren, restan lo que quiero decir.
Pasa mucho. En realidad, tienes razón.
A mí este texto me ha recordado a Gil de Biedma cuando decía: ""yo creía que quería ser poeta, pero en el fondo quería ser poema...". Seguramente no ibas por ahí, pero es a lo que me ha recordado.
Un beso.
¿Y quién quiere una obra pura?
Qué maravilla, uno dice cualquier cosa y la gente saca a Rilke, a Pizarnik y a Gil de Biedma. No sabéis cuánto me alegro.
En realidad no está nada mal, princesa, no voy tan "por otro sitio".
Recuerdo el comentario de una amiga, fascinada por Suiza y sus excelencias. Dijo "yo quiero ser Suiza", pero matizó, como quiera que al hablar no se notan las mayúsculas, que no quería ser oriunda o habitante del país, quería ser EL PAÍS entero, toda su gente, todo su aire, toda la educación, la música, el multiculturalismo, la limpieza de las calles, el poco ruido, Lausanne y Montreux y Ginebra...
Se empieza por ser Suiza, se acaba por ser poema, con un poco de esfuerzo.
En fin, que sí, que las palabras son cárceles.
innes, por Dios, es un juego. Se busca la obra pura porque es imposible, es un doble salto mortal, y es bonito de ver.
Digo que las palabras son cárceles. Al mismo tiempo, amo las palabras. Las amo en serio.
Suiza es tan perfecta que asusta. Nosotros, españoles, no estamos acostumbrados a esas cosas.
¿Españoles?
Buf!
Con voz de General Franco en las últimas:
"Españoleees..."
Con voz de Carrillo en las antepenúltimas:
"Buff!!"
Ni a los españoles ni a los Santos y Ángeles del Cielo, pero a mí me gustó.
El otro día leí en una entrevista a alguien que decía algo así como que la frase es el gran logro del ser humano, su tesoro. No puedo estar más de acuerdo. Yo también amo las palabras.
Y que es poesía, preguntaste
clavando en mi pupila tu pupila azul...
Poesia eres tú.
Quizá el poema no está en las palabras, seguramente está en el ser.
Y ahora Becquer,... si cuando digo que surgen referentes aquí... ;)
Puede ser, puede ser.
Apenas he florecido en este arte de postear y como tengo el blog en estado de buena esperanza, firmo con otro nombre. En que le dé algo más de forma, lo bautizo.
Justamente la cabecera de mi blog, tendría aquí mucho sentido.
Recojo una de las frases, sacadas de Andrés Trapiello:
Dime con qué alfabeto se transcribe el sueño de la vida, dímelo sin palabras que son merma, sin rima, sin acentos, sin medida y luego, habla.
Un blog interesante, Balcius, habrá que seguirte de cerca.;)
Ayliblue.
Mi bienvenida y mi invitación a pasearte por el blog, está para eso. Cuando el tuyo esté visitable, recuerda comentarlo... estoy intrigado por esa cabecera.
En cuanto a Trapiello, y todas las demás referencias que han salido aquí, siempre cabe preguntarse qué queda por decir, qué puede uno aspirar a decir que no haya sido ya dicho de mejores maneras, cientos de veces.
Lo que queda es sentirlas. Ahí sí: nadie se puede apoderar de nuestras primeras veces.
Guauuuuuuu, última frase, me quedo con ella. Sentir, gran milagro de la vida.
Alyblue
Guauuuuuuu, última frase, me quedo con ella. Sentir, gran milagro de la vida.
Alyblue
No sé qué hice, salió dos veces, ups, aún no domino el sistema. Sorry.(cara sonrojada)
Alyblue.
¿Qué clase de poema no tendría palabras, Balcius? Aunque estén estropeadas por un mal uso y abuso, hay que darles una oportunidad.
No, lucinda. Los poemas se hacen todos sin palabras.
La realidad poética trasciende siempre su soporte, y debe hacerlo. Puedes recordar el placer sin necesidad de reconstruir las sensaciones táctiles, la presión, muchos de los olores... todo se pierde, queda sólo el placer, precisamente entonces es una realidad poética. Puedes recordar la caricia, sin necesidad de reconstruir la mano. La caricia es eso, y no necesita mano. Sé que lo entiendes, sé que sobra esta explicación, y se trata de eso precisamente. Siempre sobran las palabras
Las palabras no sirven (es una frase que pronuncié bastante hace unos meses...)
Sí sirven. Sirven, son serviles y sirven, son dueñas y mandan, hacen lo que deben, significan pues son signo, en el momento de decirlas, escribirlas, leerlas... luego son nada más que manchas, cuando nadie las lee. ¿Y para qué?
Por eso sobran. No digo que no sirvan, digo que en un momento determinado, a partir de ese momento, empiezan a sobrar, a sobreabundar, uno quiere que cesen tantos sinónimos a la náusea de saberse dicho, recordado en palabras que uno recibió o dijo (hace unos meses).
Y lo que nos salva es justamente eso: un poema sin palabras.
Las palabras sí sirven, porque no son necesarias.
"No hay que recuperar los besos/la boca es necesario recuperar"
A veces (corrijo) las palabras no sirven. A mi me pasó. No me servían para decir ni tampoco me servían para escuchar. Decía y escuchaba sin ellas.
Exacto, usuario anónimo, exacto...
"Así no sea necesario recuperar las palabras/cuando la voz sea necesario recuperar."
Y yo que creo que lo que hay que recuperar es el valor y la osadía, la entereza y el arrojo, para decir sin palabras aquello que se desea expresar.
Alyblue.
poesía blanca...
Bonita definición :)
Simplemente: me encanta lo que has escrito.
Aunque con las palabras también puede conseguirse... A veces hacen falta las palabras para conseguir oír el silencio.
:)
Un beso, Balcius!!!
Gracias, irene. Me alegro que te gustara, y sobre todo, que hagas revivir palabras de hace tanto tiempo. Con sus silencios.
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