20 noviembre, 2007

¿Tanto trabajo para esto?



1. AL OTRO LADO DEL MUNDO



Si al final la anulación de otra cultura por imposición de tradiciones propias va a tener efectos contraproducentes. En Nueva Zelanda, al otro lado del mundo, las leyes de la física probablemente funcionen al revés. Hay un principio de la física (la simetría CTP) que dice que si invertimos el espacio, la dirección de paso del tiempo y la carga de las partículas, toda la física seguirá funcionando igual; pero Nueva Zelanda es el lugar geométrico donde todo experimento está destinado a fracasar.

Hablo del Rugby, deporte rey en el entorno de la Commonwelth y todos los países de fuerte tradición británica (como Francia, con perdón).

El equipo de Nueva Zelanda, los míticos "All Black", son famosos por su HAKA. Se trata de un baile maorí destinado a atemorizar a sus adversarios. Lo cierto es que lo hacen muy bien, dan auténtico miedo.

El Haka es algo más que una pintoresca exhibición para llamar la atención. Se trata de una danza ritual muy arraigada en la identidad de pueblo de los maoríes, y el deporte británico curiosamente la ha convertido en un signo inextricablemente unido a su ex colonia Nueva Zelanda. Llamo la atención sobre esto porque, para el Imperio Británico, los maoríes eran una cultura a extinguir, bárbaros y brutales, orgullosos y por tanto peligrosos. Creyeron que serían fáciles de anular por la vía del silencio y del desprecio, de la superioridad como hecho presupuesto.

El espectáculo del Haka en las celebraciones deportivas es tan impresionante y efectivo que otros equipos están tomando ejemplo, en el rugby y en otros deportes. Cada uno ejecuta sus propias afirmaciones escénicas de su identidad étnica. Danzas zulúes para los sudafricanos (más atléticas que las bonitas danzas Xhasa), el baile del pe'a en Samoa, o los australianos cantando el Waltzing Mathilda. Sí que la conocéis.

Lo hacen con sentimiento, con sinceridad, con ciego servicio de soldado. Recuperan su sentido original al exhibirse como un ejército glorioso de una cultura muchas veces ya diluída, pero que cristaliza sobre el campo de juego. La televisión y la globalización, las ligas internacionales y los deportes occidentales, finalmente están resucitando e impulsando un folklore casi olvidado en algunos sitios, inflamando el sentimiento racial, sirviendo a la conciencia de pueblo.

A eso se le llama "isostasia".



2. MUY LEJOS


No sé de qué sirve ser la nación más grande, la más poblada, no sé para qué vale ser la civilización más antigua, la nación más longeva y por mucho tiempo así sea. No entiendo qué ventaja tiene el contar con la Historia, la masa del pueblo, la estadística y todos los abrumadores números de parte de China, si tan pronto se les echan encima unas olimpiadas piensan en cambiar sus costumbres para no ofender a los visitantes occidentales. Es interesante, porque ellos tienen a occidente tanto al Este como al Oeste.

En todo caso, pena de carcel para quien obre según costumbres tan arraigadas, tan difíciles de cambiar como escupir en la calle o sorber ruidosamente la comida en público. Maquillaje para hacerse pasar por un país moderno, ¿vale la pena?

¡Que se acostumbren los visitantes, si quieren! Y si les molesta, que se metan en un McDonalds y se dejen de juzgar con raseros torcidos. Además, no creo que sea forma de demostrar modernidad, eso de meter en la cárcel a la gente por tales nimiedades.



3. LEJOS


¿Y para qué la sangre y el fuego? ¿Para qué aquel ataque que nos despertó con Bagdag en llamas? Las pérdidas, la destrucción, fuego en la Biblioteca de Alejandría, la vejación y la ignominia, el coste de la reconstrucción, los años de sufrimiento, los cientos de bajas americanas, las miles de bajas iraquíes, el número inmenso e vergonzoso de bajas civiles, qué importa de qué bando. Civiles. ¿Para qué?

¿Viven más felices en Irak ahora? ¿es peor el miedo a una ley caprichosa que al fuego cruzado y al coche bomba? Y todas aquellas ventajas que tendría occidente, ¿dónde se quedaron? Os acordaréis. Acaso es hoy más barato el petróleo (no me hagas reír), acaso es más seguro el mundo, acaso ya no hacen falta tantos controles en los aeropuertos, ya no tememos al terrorismo internacional gracias a esa sangría. No, ya lo sé, todo lo contrario. A nadie se le hubiese ocurrido entrar en una cosa así de haber sabido cómo acabaría.

... salvo... salvo que ese alguien de veras quisiera que exista tal caos, terror, desequilibrio, que de verdad quisiera un crudo muy caro y un oriente medio exacerbado. Salvo que ese alguien diga tener la llave para arreglarlo si mantiene suficiente poder, salvo que todos piensen que es tarde para echarse atrás. Pero eso es ser muy mal pensado.

(por cierto, gracias a la invasión, Afganistán vuelve a ser el mayor productor mundial de droga)





4. ACERCÁNDOSE


Tanto trabajo en Bruselas para unir a Europa, tanto esfuerzo para vencer los localismos y la costumbre del poder, el sentido identitario de la moneda. Tanto cuesta que quieran ampararse bajo la misma bandera los que otrora se mataban por su propio ideal de Europa. Tanto se luchó desde Bélgica para impulsar esa unidad más allá del Benelux, una verdadera unión de pueblos, para que ahora descubramos que la propia Bélgica amenaza con partirse en dos. Los flamencos se sienten distantes de esa Bélgica francófona y más europea, hablan distinto, comen distinto, sienten distinto. Imagino a un clon afrancesado de Losantos proclamando "se rompe Bélgica".





Con lo cerca que estamos. Siglos y siglos queriendo construir el espacio mitológico de Europa a fuerza de cañón y bayoneta, y podríamos tener hoy la oportunidad de lograrlo en uno de los escasos periodos de paz y prosperidad económica. Si no se empieza a agrietar desde el mismísimo corazón del sueño europeo. Espero que sea un farol de los flamencos por la proximidad de las elecciones.





5. CERCA (del lado izquierdo del pecho)


¿Os acordáis? "Navarra no se vende". Todo el problema que había porque se estaba vendiendo Navarra, un tal Miguel Sanz que era un héroe contra los elementos. Los elementos del crimen. Y tanto alboroto para quedar todos tan amigos, tan tranquilos, tan callando. Ahora Sanz es amiguito de los socialistas y dice que son unos buenos chicos que actúan de buena fe, y que no pasa nada. Quien estará de veras pensando "tanto trabajo para esto" son los de NaBai, habiendo renunciado a la violencia, habiéndose alejado de postulados históricos de su histórico dirigente, habiendo pasado por el aro, por los aros, cada vez más estrechos. Acosados por unos y otros, acusados de blandos por unos, de radicales por otros. Y aun así, en su primer pulso, tuvieron el respaldo del pueblo. "Navarra no se vende, se regala", ví que se mandaban en Pamplona mensajes por SMS, protestando contra el inminente acuerdo UPN-PSOE. Al final para nada. Al menos, todo ha cambiado. Ya no hay espacio para más teatro, para más aspavientos. Las próximas elecciones, todos tienen mucho que demostrar en Navarra, y esperemos que esta vez no será bajo los focos del resto del país.


6. MUY CERCA

El himno gallego es bastante bello. Su melodía no tiene el carácter épico y al mismo tiempo dulce del himno alemán, ni la factura pomposa del himno inglés, pero es bonita y desde luego mucho mejor que el "chunda-tachunda" de ciertos otros himnos nacionales.

Su letra es ciertamente poética. Cuenta cómo el viento, al pasar entre las hojas de los pinos, produce un canto susurrado bajo el plácido claro de luna. Ese canto es el recuerdo lejano de héroes celtas que habitaron Galicia y forjaron la raza que hoy la puebla. Algo así. El problema es que es demasiado poético, muy críptico y cargado de extrañas metáforas y referencias a una mitología que aquí se desconoce por completo.

En Galicia, ya que se cumplen cien años de la composición de su himno, se propuso enseñarlo y explicarlo en los colegios. Cosa que no está mal, a ver si al fin la gente sabe lo que es "arume arpado" y se dejan de misterios. Curiosamente, después de tanta tabarra, tanta murga y tanta frase lapidaria respecto al himno de España, tanto reclamar letra para el himno, sitio para la bandera, y devoción patria, Mariano Rajoy se escandaliza porque en Galicia exista esa iniciativa. Dice "los niños gallegos deberían estudiar matemáticas en lugar del himno". Genial respuesta de Anxo Quintana: "los niños gallegos son capaces de aprender ambas cosas". No sé, a ver si los gallegos nos dejamos de gaitas, y comenzamos a entender dónde estamos. Sería un buen paso.


7. AQUÍ

Estaba sentado en la plaza delante de la Iglesia de San Bartolomé, un pequeño templo del Siglo XIV en el camino de Santiago por su ruta portuguesa. Está muy cerca de mi casa. Un hombre se me acerca y me pregunta por un puente romano cercano, que nadie le sabe indicar bien. Luego mira la iglesia y se jacta: "dirigí yo la restauración". Un muy buen trabajo, doy fe.

Me explica que van a restaurar y conservar el puente romano. Mis ojos brillan, seguramente se da cuenta. Le explico dónde está y le cuento lo que veo cuando lo miro. Ese puente es usado con frecuencia por coches y camiones, es difícil pasar a pie. De tanto usarlo, ha dejado de ser romano. Es una pequeña preciosidad de puente, y desde arriba se ven los esqueletos de árboles naufragados en el fango del río, sobre los que se posan las grullas y los ánades cuando están de paso.

Eso fue hace dos veranos. Estoy seguro, en el intervalo de tiempo, de que el hombre está estudiando, calculando, planificando la restauración.

La semana pasada me acerqué por donde está el puente, y me encuentro una monstruosa construcción de hormigón en su lugar. Tanto trabajo para esto, me digo. Tanto estudiar, calcular, planificar... y en lugar de un puente restaurado me lo encuentro demolido (todo estaba lleno de grandes piedras desperdigadas por alrededor) y toneladas de hormigón pretensado en su lugar. No reaccionaba, sencillamente seguía caminando al encuentro de las máquinas, los volquetes y palas mecánicas.

Detrás del puente de hormigón estaba aún el romano, prohibido el paso por encima de él, y resguardado de todo mal. Creo que lo han relevado de su castigo de prestar su lomo para sentir pasar el tráfico. Está bien, creo que podremos recuperarlo para su causa: sentir pasar el tiempo.


8. DENTRO

Todos los capítulos, cada vez más cerca, hablan de alguna forma de ruptura, solo externa. Todo eso fue antes de las lluvias, claro. La sequedad que agrieta la piel y deja inmutable el interior, cuando se necesita un cambio.

Al fin llueve, al fin llega el agua que todo lo arrastra, que todo lo muda. La he estado esperando. Con ella llega el reino de los saprófitos, el poder transformador de la putrefacción y la vuelta a la tierra, la nueva vida, la nueva carne. Vendrá un cambio, y romperemos la rueda.

Tanto trabajo... necesitaba al fin este olor a tierra mojada.


3 comentarios:

TERESA, LA DE LA VENTANA dijo...

Yo también lo necesitaba...

Carlos dijo...

Que plaza? Que puente? Donde?

Carlos dijo...

Me asombra tu mapa de Nueva Zelanda, es como Italia al revés. ¿Será por que está en las antípodas?