15 noviembre, 2007

El ingenio dormido


Muchos se lo preguntan, si sueñan las máquinas cuando duermen su silencioso "Stand-By".

Siento ser un aguafiestas, pero tal cosa es del todo imposible. Soñar es un proceso muy complejo. Los que soñais todas las noches, como si no os costase nada, como si no sufrieseis un proceso traumático, no lo entenderéis. Algunos sabemos lo difícil que es.

Podría tal vez suceder en una de esas viejas electrónicas analógicas, especialmente las que tienen osciladores de pentodo. Mientras se descargan los condensadores a través de sus circuitos de gruesas pistas y cables enredados, flotan los voltajes entre estados inciertos, imprecisos. Las válvulas se enfrían y un efecto termoiónico imperfecto las hace chisporrotear suavemente. Delicioso ver esa máquina apagarse en la oscuridad durante varios segundos, sonido y luz inquietos, entrecortados, hasta el absoluto silencio.

No es exactamente un sueño, más bien son espasmos en el empecinamiento por olvidar, epiléptico existir, como lo que queda de un viaje de LSD cuando no queda LSD, ni casi tiempo.

Y las máquinas digitales, con sus relojes parados y sus voltajes por debajo del umbral de las puertas lógicas, ni siquiera tienen derecho a tal orgasmo frío de chispas pálidas. Su apagarse es inconsciente.

Si quisiéramos que una máquina soñase habría que diseñarla a propósito para que realizara en exclusiva las operaciones y conexiones oníricas adecuadas según un modelo holístico. Habría que construir muy concienzudamente sus circuitos, actuadores y electromecánica. Como todas esas máquinas y sistemas que fabricamos, las que realizan todas las tareas que nosotros ya no queremos hacer. Porque estamos cada vez más dedicados a nuestra vida.
Entonces podríamos hacer máquinas de soñar, máquinas de divagar, ensambladores automáticos de castillos en el aire, sistemas de detección y rastreo de quimeras. Mientras el hombre moderno se dedica más y más a ir a la oficina, a sus actos sociales, a marchar sin mirar a los lados, haremos máquinas de echar de menos, de inventar colores, de dejarse llevar.




Alva Noto (que es en realidad el alemán Carsten Nicolai), dice que su instalación "syn-chron" es un espacio móvil que sirve como cuerpo acústico, resonante y de proyección, un cristal cuya piel traslúcida es vehículo de eventos acústicos y ópticos. Dice que utiliza un elemento arquitectónico como interfaz humano, su música electrónica genera modulaciones en las proyecciones láser, y puede escuchar y hablar, ver y mostrar, a cualquier persona en su interior o exterior.




Alva Noto - SynChron, Instalación, 2005


No me engaña. La he reconocido inmediatamente, y vosotros también. Se la ve respirar mansamente, y está llena de estrellas.

13 comentarios:

princesadehojalata dijo...

Yo la máquina de echar de menos prefiero dejarla apagada, que conmigo ya tengo bastante...

Balcius dijo...

Nostalgia,... qué sentimiento tan humano. Está usted fuera de onda, así nunca será una persona moderna y de provecho.

Supongo que los que leemos Caída Libre (me incluyo) y otras letras, somos bastante anticuados.

areadoce dijo...

Berlín? Melancolía? la máquina nos traslada al interior de un grabado de Durero, un prisma de piedra con múltiples facetas por trabajar, encierra un montón de posibilidades, un sueño casi despierto, casi, porque hace falta valor para enfrentarse con el peso de una obra inacabada. Si esa caja encierra estrellas... es hora de despertar y tallar ese diamante para liberarlas!

Anónimo dijo...

Creo que las máquinas que hiciéramos serían intentando copiar lo que somos, lo que conocemos o precisamente lo que imaginamos. Esta máquina llena de estrellas, ruidos y respiraciones mecánicas por la que se puede transitar no es sino una búsqueda de sensaciones, una instalación de nuestro mundo por dentro…por qué no?. Nosotros mismos somos una instalación, un simulacro, con ruidos, sueños, nostalgias y miedos propios.
Me ha gustado mucho la instalación de Carsten Nicolai aunque supongo que la visión sería otra si supiera lo que significa pentodo o las gruesas pistas esas, aunque sí sé lo que representa para mí los estados inciertos, imprecisos
Curioso Balcius, muy curioso.
Un saludo. Buen día

Olvido

Balcius dijo...

Me ha gustado lo del grabado de Durero... de pequeño me inquietaba bastante esa realidad hecha de líneas, como en morse. Entonces aún existía el morse, pero todo muere.

Olvido, ten en cuenta que tal vez el único fracaso que podemos achacar a Dios es ese de hacernos a su imagen y semejanza. Desde luego que no le salió, y no pretenderás que nosotros triunfemos donde Él falló. Nunca seremos capaces de hacer una máquina que sienta como nosotros. Probablemente nunca reproducirá el miedo humano. Esas máquinas son afortunadas.

Un pentodo, simplemente una válvula de vacío de cinco electrodos. Una forma de hacer música como otra cualquiera.

Doctor dijo...

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ...

Un saludo
Doctor

gorriato dijo...

Si inventamos máquinas de soñar, qué nos queda?. ¿ Las horas ?.

Anónimo dijo...

El título atrapa :)

Soñar es obligatorio, ¿dormido o despierto? Ahí es cuando dudo...

Las máquinas nos tienen envidia. Me lo han dicho al oído.

¿Por qué para Balcius es difícil?

Sasha.

areadoce dijo...

Nuevo Año Balcius. Conoces Melancolía, el grabado de Durero?

Balcius dijo...

Sí, lo conozco, areadoce. Con su cuadrado mágico, su arcángel (el genio, el poeta, el científico) enfrentado a todos los enigmas, ansioso de cambiar el mundo y al borde del desaliento absoluto.

Pero tú te refieres al romboedro truncado. Al menos yo creo que es un romboedro (como el cristal de calcita) con dos vértices cortados a distintas alturas, sé que hay discusiones sobre el tema, y que también se discute si lo que forman los brillos de la cara más visible es una calavera, un rostro, o una mera mancha.

La cuestión es que precisamente, adentrarse en misterios que uno no podrá abarcar, aunque sean matemáticos o físicos, produce una intensa conmoción espiritual. La angulosa aridez de los números nos evoca a muchos la perfección de un suave mundo ideal, igual que sea cual sea la forma de la piedra, siempre produce ondas completamente circulares.

El peligro de la fascinación es ese aislamiento, y finalmente la caída en la obcecación, la frustración, la melancolía.

areadoce dijo...

Ese arcángel se encuentra paralizado por un pensamiento, no es pereza ni sueño lo que le frenan, tiene alas para elevarse pero ha de abandonar ese stand-by que le impide descansar del todo y reponer fuerzas, o despertar plenamente; ese estado latente consume energía sin rendimiento y no lleva a ninguna parte en su búsqueda de la perfección. Alguien dijo que lo perfecto es enemigo de lo mejor. La figura pensante se encuentra rodeada de elementos cíclicos, de objetos arquitectónicos y símbolos de la alquimia, la gran piedra facetada espera ser tallada, encierra multitud de posibilidades y, por ahora, no escapa al peso de la obra inacabada, mas la figura es alada y la alquimia esta presente, así que quiero creer que le es posible accionar la tecla on y ponerse en marcha, despertar, resucitar y transformar esa energía contenida en acción. Si melancolía es la dicha de estar triste, quien no se sienta a gusto rozando un tiempo ese estado es porque algo no encaja, ha de romper el ciclo, desprenderse de ese ropaje de atrezo y levantarse, resetear y captar energía que le despierte del stand-by .
No podemos programar máquinas para soñar ni empeñarnos en maquinar un mundo perfecto, pero si podemos soñar, despertar y proponernos vivir lo mejor posible.
Ah! Balcius, en algún lugar leí que le es difícil recordar sus sueños a quien tiene miedo de conocerse, pero todos soñamos mientras dormimos y algo queda… algunos sueñan despiertos, escribir entonces sus sueños es de valientes. Felices sueños...

Balcius dijo...

Ahora te entiendo, areadoce. Agradezco tus palabras, alcanzo a distinguir esa visión del poliedro soñador como casi un vampiro órfico, la idea de alguien dejándose el alma por el camino en la obstinada búsqueda, dejándola atrapada en el objeto incompleto de su búsqueda.

Tu visión de la melancolía (eso que buscas cuando encuentras tristeza, comenté alguna vez) es perfecta. Ese estado, ese bloqueo. Es exactamente eso. Uno ansía el deseo ficticio, creyéndolo tan cerca de hacerlo real sin ser capaz, que pierde el contacto con la realidad tanto como con la fantasía. Uno preferiría el infierno a ese purgatorio.

"Todos soñamos mientras dormimos y algo queda". Lo siento, areadoce, pero "todos" es un club al que no he sido invitado. En todo caso, los sueños se producen durante una fase del sueño que puede ser alterada por muchos motivos. Quien no sueña (por alteraciones del sueño REM) descansa físicamente, pero el descanso mental es incompleto.

Es agotador.

areadoce dijo...

Buenas noches Balcius