La poca memoria (escrito con la entraña)
No me gustan demasiado estas cosas. De pronto echarse en cara viejos pecados aprovechando que se nos vienen encima las elecciones, es inmoral. Como eso de recordar ahora lo corrupto que es nosequién o lo inepto que es aquel otro; tan sólo hace cómplice a quien lo ha callado durante todo este tiempo, guardándose el tema hasta las elecciones.
Como los que de pronto se acuerdan de Carlos Fabra, que no sé si sigue en activo porque da mala imagen al contrario. Como los que atacan ahora con la horrible, terrible, catastrófica situación económica. Que sí, que las cosas están difíciles, pero llevan así mucho tiempo y nos acordamos de pronto, sacamos de quicio los problemas en vez de intentar resolverlos: Fabra a la carcel y tarifas profesionales para combustibles a cambio de control en los precios del transporte.
Si no me gustan esas formas de remover palabras y hechos antiguos en vísperas, ¿por qué pongo este video a continuación? Porque creo que hace falta.
Además de que está bastante bien hecho, es que hace falta. Lo que se hizo hace cuatro años, y luego se siguió durante tres años y pico más con la misma canción, fue sugerir con la mayor alegría cosas absolutamente infames. Que la policía había ayudado a falsificar pruebas para encubrir a un partido político. Que ese partido político se había servido de un atentado para llegar al poder. Hablamos de doscientos muertos, según estos señores la Moncloa estaría manchada de la sangre de doscientas personas. No los acusan de robar, sino de asesinato múltiple, entiéndanme, entiendan por qué no puedo quedarme como si nada.
Es el comportamiento más miserable y rastrero que puede darse en democracia, y el más peligroso: negarle la legitimidad al gobierno, al proceso electoral, a la decisión de las hurnas, a los jueces, a la acción policial y todos sus responsables, al sistema completo. Y todo de un plumazo y sin despeinarse (Zaplana y Acebes, nunca los ví despeinados).
No entendería que esto quedara impune, ahora que hay una sentencia judicial firme y que la verdad judicial (que en un sistema democrático equivale a decir la verdad) demuestra que, naturalmente, ni la policía ni ningún partido político nacional está implicado en semejante masacre. No entendería que quedaran impunes todos, por más talante o voluntad de olvidar que haya por parte de los ofendidos. Es de justicia que se reconozca, al menos, lo grave que fueron esas acusaciones y se rectifiquen.
Y no es justo que se olviden porque de pronto alguien diga "la leche está cara", el más viejo de los trucos tipo "mira ahí, detrás de tí" para salir corriendo. No puedo creer que caigamos todos tan facilmente. Sólo lo puedo creer porque, la verdad, la leche está carísima. Pero igual, no debemos olvidar que hemos estado oyendo hablar todo este tiempo sólo de estatutos, de ETA, de Navarra, de explosivos plásticos y sus diversos componentes y excipientes, de ácido bórico, ... Dice la oposición que el gobierno ha descuidado la economía, que no se ha acordado de la economía, ¿alguna de sus manifestaciones del sábado por la mañana fueron por algún motivo económico? ¿es que en algún momento se quitaron de la boca a ETA para nombrar al Euro? Culpa de todos,del gobierno blando, de los periodistas y su oportunismo, de una oposición incompetente, ... O tal vez no, tal vez no hayamos podido o querido enterarnos de lo que de verdad ha ido ocurriendo, y nosotros mismos (compradores de periódicos y motores del juego democrático) hemos alimentado este teatro tal y como ha ido desarrollándose.
Sí, creo que el gobierno ha cometido graves errores, y se ha olvidado de lo que de verdad importaba. El programa electoral. Ha hecho concesiones y cedido al chantaje. Al chantaje del PP, al del peor sector del clero, al de la burguesía bienpensante... y además, ha dejado escapar impunes a quienes ha vertido veneno y gangrena contra las más sensibles instituciones del Estado ya de por sí sensible.
Ya que ninguna acción contundente reparará el daño, ya que no va a ser un juez o un decreto el que salve a las instituciones de la estocada mortal, espero que al menos lo haga la mala memoria que han demostrado los españoles. Pronto se olvidará que se han dicho cosas tan graves, y será para bien. Lo malo es que lo que España no guarda en la memoria, lo guarda en la entraña, y tanto la verdad como la mentira se convierten en una forma inextricable de realidad mitológica que ya nunca se podrá extirpar del alma de quien se ha dejado invadir.
No por el bien del PSOE, que por blandos no merecen que se les ayude. No por la condenación del PP, que considero tan sólo una panda de irresponsables que no sabían a qué estaban jugando. Por el bien de todos nosotros. Intentemos este exorcismo por una democracia que nunca, nunca debemos dar por hecha y por segura, que hay que seguir construyendo todos los días.
PD: Como sabéis, hace tiempo que se habla de un posible debate entre los dos principales presidenciables de la nación. La alergia de los unos hacia la televisión pública y el favoritismo de los mismos unos hacia Antena3 sobre otras privadas (sic.) pone en peligro dicho debate, que tal vez no vaya a ser muy divetido -los candidatos no tienen madera de showmen-, pero es muy saludable.












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