Ratas, lobos y un llavero de plata
Se ha fallado el II Premio de Relato Mínimo DIOMEDEA. Recomiendo a todos mis lectores que se animen a participar en esta iniciativa, las reglas impuestas (escribir un relato de entre 100 y 200 palabras) estimulan extraordinariamente la capacidad creativa. Es una extensión muy difícil, y suelen resultar en relatos muy efectivos, como puede verse en todos los ganadores y mencionados de la primera entrega del Premio.
El autor de este blog ha resultado finalista de la segunda edición, con el relato siguiente:

| LA LLAVE DE VIDRIO CADA OBJETO ocupa una de sus ubicaciones posibles. Una regla obvia, pero que una sola excepción transformará en necesaria. Supongamos a Zbigniew, posible albañil polaco. Es creíble verle cortando una hogaza de pan. Su hijo mayor pone la mesa, su esposa corta verdura para la sopa. Es justo entonces. El cuchillo tropieza con algo sólido y produce un ruido inesperado, una desagradable resistencia a ser cortado, un escalofrío. Zbigniew escudriña con dos dedos la miga del pan, su hijo se asoma con curiosidad mientras comentan el descubrimiento: un llavero de plata, dos llaves y las iniciales J. N. «¿Has visto, Magda?» Su mujer no se gira ni responde. Finge interés en sus verduras mientras su hijo aventura hipótesis y él lo mira pensativo. Veinticuatro horas más tarde se agota el misterio. Zbigniew está tan cansado que ya ni siente tristeza. Un plan previsto, una señal colocada por el panadero. Magda y Janus se fugaron esa misma mañana. Sin pensar en nada, como un autómata, pela una naranja en espiral. Al separar los gajos, encuentra un anillo de oro. |
La llave de vidrio es propiedad de © Pablo M. Romero 2007.
Un finalista más y por supuesto el primer premio completan el fallo:
Título: Lobos
Autor: David González Torres(Santa Cruz de Tenerife, 1970).
Bitácora: El hueco del viernes
| LOBOS CUANDO MARKUS ME LO CONTÓ, le creí; quizás porque escondía en las bocamangas sus manos velludas, quizás por la tristeza en sus ojos, al tercer vaso de güisqui. —Fíjese, tanto tiempo solos y, sin más, a ella y a mí —su amado hermano de aullidos—, nos sacaron del bosque. Le acerqué otro güisqui. —Recuerdo también una camioneta, mordazas, la ciudad, una habitación. Sí, recibíamos palos o carne caliente; agua o latigazos. Que abrirían nuestras jaulas, dijeron, si no les mordíamos. Ni gruñimos una noche. Cumplieron de madrugada. Nos lavaron, nos vistieron, calzaron y peinaron. Ya nos habían adiestrado para caminar erguidos. Imagine lo demás. Imaginé, en silencio. —También nos olvidaron los periódicos. Entonces, nos enseñaron a pronunciar palabras tan estúpidas como techo, sofá, calefacción, vacaciones. «Todo esto es vuestro: disfrutad». Luego, nos abandonaron en aquella casa. Y ocurrió. Supongo que apenas despertábamos olisqueándonos, lamiéndonos las caras por los rincones. Ni siquiera escapábamos por la ventana para aullar a la luna. Mientras Markus lloraba, dejó de hablar. —¿Y ella? —pregunté. Encorvado, arañando con educada melancolía la barra del bar, susurró: —Mire, sólo espero que, en el bosque, no me añore, como para arrepentirse tanto como yo lo hago, noche a noche. |
Lobos es propiedad de © David González Torres 2007.

Ganadora del II Premio de Relato mínimo Diomedea:
Título: Mamá
Autora: Ana Pino(Madrid, 1988).
Bitácoras: No se pisa la hierba y El cazador de moscas
| MAMÁ —MAMÁ —DIGO. La he atado a la silla, con los ojos vendados, allí en medio de la habitación de los cachivaches. La vacié antes, sí, la habitación. Sólo dejé en la pared aquellos estúpidos platos de porcelana que mamá compraba rotos en el Rastro y que luego unía con miel caliente. La he atado a la silla, iba diciendo, y me he traído las ratas. Las tengo en los bolsillos. Siete, siete exactas y bullen. —Mamá —digo. Gira la cabeza hacia mi voz. Ahora es cuando podría tratar de decir algo, de convencerme ¿de qué? No sé, sólo de convencerme. Huele las ratas y se estremece. —Mamá —digo. Se estremece. Bajo una rata al suelo. Dejo que corretee. Las esquinas están vacías y vuelve pronto al centro, a la silla, entre las patas, entre sus pies. —Mamá —digo—. Mamá. |
Mamá es propiedad de © Ana Pino 2007.











14 comentarios:
enhorabuena a los tres, me han gustado mucho...pero reconozco que el tercero me ha dejado con ese regustillo en las entrañas de querer saber mas....de eso se trata no?
nunu, como la protagonista de aquel cuento de Borges. "Tu nombre se puede leer del derecho y del revés", decían divertidos quienes le veían escribirlo, y ella recibía con desidia siempre la misma broma.
Sí, de eso se trata. Es un cuento poderoso, y creo que nadie duda que es el justo ganador de esta edición.
Enhorabuena. Esa clase de relato "super-short" le encantaban a Sostiene Pereira.
Llego tarde por aquí y me doy cuenta de que aún no te he enlazado...
Así que con tu permiso, mi felicitaciones por el micro y a partir de hoy te quedas entre mis enlaces.
el primer relato tambien me ha parecido muy original.
Sus personajes no tienen mas vida que esas pocas lineas? quiero decir, no existe un antes y un después para ellos, o es que esa parte se la reservan los autores? (lo se, soy cotilla...., pero me intrigan)
Enhorabuena me ha gustado Ucho Ucho.
Jooo, otra vez, a ver si me cuchicheas al oido eso del concurso jeje para que pruebe yo tb que lo importante es participar.
Besitos merecidos y gracias por pasarte por mi garito bohemio (siempre suelo tener el blog recogidito para ojos como los tuyos. Ohhhhh
Bueno, Pitufina, ... no son tan cortos. He escrito cosas más cortas (me gustan mucho) y tendrías que ver lo que hace Arilena, es fabuloso. Hacía mucho que no te dejabas caer por aquí.
Qué ilusión, la ganadora en persona. :) No hay ninguna obligación de enlazar a nadie, no llevo esa clase de cuentas y seguiré escribiendo lo mismo... pero sí importa que a alguien le guste o le sirva lo que lee aquí. Así que bienvenida.
El primer relato es mío, nunu ;) He visto algunos montajes teatrales donde aparecen los actores (fíjate bien, no los personajes sino los actores) bajo los duros focos blancos, se ponen una peluca o algo por el estilo, y luego son las luces pastel y el decorado. Los personajes nacen entonces, sin pasado, sin historia. Sin embargo, si todo funciona, adquieren vida inmediatamente, y al acabar la función, les ha nacido un futuro.
Estos en concreto... pues no lo sé. Pregúntales y me comentas qué te dicen.
Balcius, entiendo que das permiso para entablar contacto con tus personajes? pues he seguido tu consejo y he indagado un poco en la vida de Zbigniew,...es polaco, de pura casta, y orgulloso de serlo...me ha susurrado (habla arrastrando las palabras, como si fueran una carga) que es albañil, y cuando me lo cuenta se le desinfla el pecho, porque en realidad sus sueños tenían otro aspecto...que tiene la sensación de que está viviendo la vida de otro...que se confundieron en el reparto de expediencias...y me ha contado un secreto...que en realidad no es polaco, que no es albañil, que podría ser cualquiera...
hacía mucho que no me pasaba por aquí..y mi más sincera enhorabuena!!
Por cierto, que me recuerda bastante a los cuentos de O. Henry. ¿Los has leído?
Enhorabuena por el reconocimiento a tu cuento. Los finalistas y ganadora del Diomedea son merecidísimos.
Seguiré navegando por aquí, he encontrado muchas bitácoras interesantes como la tuya a través del concurso. Un saludo!
Tiene miga... Enhorabuena!
una llave de vidrio es un objeto insólito, tiene la transparencia de las verdades y la última palabra dicha, puede abrir o cerrar, y abrir de nuevo siempre que se quiera, pero no se puede convertir en un acto mecánico, hay que ser cuidadoso... no rompa la llave en el ojo de la cerradura. Aún así Zbigniew tiene un futuro si entiende que cada gesto cotidiano puede ser extraordinario.
Por supuesto, Eloise. Todo el que quiera participar en el concurso, que sepa que habrá una edición mensual hasta final de este año. Puede presentar hasta tres relatos inéditos de temática libre, que deben tener más de cien palabras y menos de doscientas.
Las bases aquí.
Interesante, nunu, mucho. Has hablado con él ... y creo que te ha intentado engañar. Ser albañil en la Polonia de hoy día no es nada malo, al contrario. Son gente con mucho trabajo gracias a un desgraciado boom inmobiliario, causado por la escasez de suelo en otros países de Europa (España especialmente), y la huida de capital inversor desde aquí hacia economías de alta tasa de crecimiento. Un problema para los polacos, porque la vivienda ha duplicado su precio en muy pocos años, pero un chollo para un albañil. Así que creo que tienes razón: no es polaco, y sobre todo, podría ser cualquiera. Muy aguda averiguación.
Caray, buena referencia, pitufina. Gracias por la comparación.
(Sí, barquero, sobre todo la ganadora. Casi todo el mundo está de acuerdo.)
Una llave de vidrio siempre se romperá al usarla. Es un objeto cuya funcionalidad es servir al milagro.
¿cree Balcius en el milagro?
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