20 marzo, 2008

Demostración


Teller se pasó la infancia practicando trucos de magia, estudiando las técnicas de Houdinni y otros magos clásicos, y absorbiendo el espíritu oscuro y romántico de Allan Poe, llenándose de poesía y amor al arte. Durante la adolescencia diseñaba ya sus propios trucos y perfiló su concepto de espectáculo, cargado de un aire melodramático y un humor extraño. Decidió que nunca hablaría mientras hacía magia, para contribuir a la atmósfera. Pronto se fundió tanto con su personaje que nunca nadie le oyó pronunciar una palabra en público.

Penn era un buen estudiante que optó por explotar su habilidad como malabarista en lugar de continuar los estudios. Decía hacer mucho más dinero en la calle, con sus cuchillos y mazas en llamas, que con un trabajo considerado digno. Era un charlatán imparable.


Llevan más de treinta años trabajando juntos. Son una pareja peculiar: Teller es pequeño, silencioso, sutil; Penn es inmenso, bocazas, desafiante. Sus espectáculos han evolucionado hacia una comedia negra, a menudo con elementos algo macabros y muy violentos, siempre tomados muy a la ligera y con un humor inteligente y estimulante. No pretenden ser glamourosos ni caer simpáticos, más bien al contrario, quieren ser incómodos y hacer pensar a la gente en qué es lo que están viendo.

Se pusieron de acuerdo en un objetivo: acabar con los magos de smoking, los de la varita mágica y el misterio. Esa pretensión les llevó en muchas ocasiones a desvelar cómo se hacían sus trucos, aunque ese destripamiento también era impostura: los trucos estaban hechos expresamente para ser destripados. Un ejemplo famoso es el del mítico truco de la sierra con cajas de metacrilato, o aun mejor, el archiconocido truco de los vasos y las bolas hecho con vasos transparentes. No acaban con la magia, al contrario: en un mundo en el cual todos saben ya que la magia es truco, recuperaron el interés del público por los viejos trucos, haciéndolo participar en la fascinación por la habilidad del ejecutante, en lugar de engañarlos.

Todo el tiempo están dejando claro "esto es un truco de magia", y sin embargo sus espectáculos son genuinamente mágicos, sorprendentes y hasta a veces emocionantes.

El fragmento que os muestro a continuación no es ni el más espectacular ni el más logrado, pero es significativo por lo que muestra: un truco que no lo parece.



Este es el comienzo de un intenso activismo de la pareja de comediantes en contra de lo que ellos llaman "las pamplinas" que impregnan toda la sociedad americana, y que son un peligro para su desarrollo libre. Recordad los siete principios de la prestidigitación:

- Palm: guardar algo en una mano aparentemente vacía
- Ditch: deshacerse disimuladamente de un objeto
- Steal: recuperar disimuladamente un objeto de su escondite
- Load: mover disimuladamente un objeto a donde se desea que esté (la base del truco de vasos y bolas)
- Simulation: aparentar que algo que no ha sucedido, realmente sucedió
- Misdirection: desviar la atención para facilitar alguno de los otros movimientos
- Switch: intercambiar un objeto por otro


Bien, ahora la noticia: Conceden el premio Templeton al profesor de matemáticas polaco Michael Heller, por demostrar que Dios existe. La fundación Templeton ha apoyado trabajos que apoyan creencias religiosas desde perspectivas científicas, para ello ofrece un premio muy cuantioso a esos trabajos, superior al millón de Euros, para resultar en principio más jugoso y por tanto más prestigioso que el premio Nobel. El padre Heller ha elaborado, según parece, un desarrollo hermosamente planteado sobre la base de la causalidad, y deduce la existencia de Dios como causa única. La novedad parece consistir sencillamente en el Motor Inmóvil de Aristóteles, descartado como explicación divina por la cristiandad desde Santo Tomás. Quisiera poder aplicar lo que acabamos de aprender sobre prestidigitación a todo el artículo elaborado por Heller, pero por desgracia la fundación Templeton no ha publicado dicho trabajo.

En todo caso, quisiera que vosotros juzgarais con tales ojos, tanto el trabajo de la fundación, como el de Dawkins pretendiendo demostrar desde la ciencia la no-existencia de Dios, como el tendencioso artículo de El País... quisiera que aplicarais y diseccionarais según las siete reglas de la prestidigitación cuanto llega a vuestros oídos por parte de tantos y tantos magos de smoking, dispuestos a aprovechar nuestro ansia por creer lo que se nos dice. Luego quisiera un informe pormenorizado de la autopsia.

1 comentarios:

marina dijo...

Hace apenas un par de horas un mago me decía "tienes los nudillos blancos de tanto apretar la mano" (casualidades?). Convencida de tener tres monedas dentro de la mano.... pero no, eran cuatro.

Al final, uno duda de los sentidos, y ahora siento escalofríos... ¿no será que quien ha escrito esto es un Heller con manos de Teller? Dios... Porque si al leerlo me ocurre lo mismo que hace un rato igual mañana me ven rezando.
En fin, que mejor convencerme de que pensamos luego existimos y así puedo hacer la disección debida con autopsia incluida.

Saludos...!
:-)