Quería escribir con el trazo más puro, sin una sola palabra.
Hoy quiero sentir sólo tristeza. Ni rabia, ni desánimo, ni desesperanza, ni un solo matiz o precisión, ni una sombra a una tristeza completa, pura.
Es muy difícil tener un sentimiento así, puro, absoluto, sin manchas. Hay gente, días, situaciones... las hay, que lo merecen, que merecen el esfuerzo de alcanzar esa pureza.
He estado muy lejos, he vuelto hoy con el corazón lleno de nieve, de frío. Y ahora despierto a una tristeza babeada, sin belleza ni melancolía. Tan sólo eso, un mero estado de ánimo.
A tu segundo párrafo: Aun así, vibramos por existir y el tiempo nos rasga como a instrumentos de cuerda. Si tu eres un violonchelo, sea lamento... aunque nada te roce. estes inmóvil solo mires un pentagrama... de alguna manera: la Música vive en tí. No hay ningún sentido: por eso Balcius es tan hermosa esa abstracción y NOS SOBREVIVE nos sobrevivimos... La claridad es ESO: discernir. Lo demás...todo lo dijo Hindemith. Balcius: si puedes mirar... no te mires sino al frente... y agarra los rincones y besa las manos del aire por habitar en tu madera. Me voy que hablan demasiado las cuerdas.
Que propio el adagio de Barber para acompañar un sentimiento de tristeza. Propio por que en lugar de sacarnos de nuestras casillas nos permite volver al interior. No hay sonidos estridentes, armonía, paz calma, justo lo que necesitamos para trascender la tristeza y rebuscar en los bolsillos del interior.
No es por refocilarse en ella, pero así la tristeza es otra cosa, es algo no malo, algo que se puede sentir, sin que duela.
Traza en una cámara de niebla del decaimiento de un par muón-pión, tras una colisión de partículas en la que se concentra la propia historia del cosmos.
5 comentarios:
Nota al pie:
Quería escribir con el trazo más puro, sin una sola palabra.
Hoy quiero sentir sólo tristeza. Ni rabia, ni desánimo, ni desesperanza, ni un solo matiz o precisión, ni una sombra a una tristeza completa, pura.
Es muy difícil tener un sentimiento así, puro, absoluto, sin manchas. Hay gente, días, situaciones... las hay, que lo merecen, que merecen el esfuerzo de alcanzar esa pureza.
He estado muy lejos, he vuelto hoy con el corazón lleno de nieve, de frío. Y ahora despierto a una tristeza babeada, sin belleza ni melancolía. Tan sólo eso, un mero estado de ánimo.
Ni una palabra más, con estas manos mojadas.
A tu segundo párrafo:
Aun así, vibramos por existir
y el tiempo nos rasga
como a instrumentos de cuerda.
Si tu eres un violonchelo, sea lamento...
aunque nada te roce.
estes inmóvil
solo mires un pentagrama...
de alguna manera:
la Música vive en tí.
No hay ningún sentido:
por eso Balcius
es tan hermosa esa abstracción y
NOS SOBREVIVE
nos sobrevivimos...
La claridad es ESO: discernir.
Lo demás...todo lo dijo Hindemith.
Balcius: si puedes mirar...
no te mires sino al frente...
y agarra los rincones y besa las manos del aire por habitar en tu madera.
Me voy que hablan demasiado las cuerdas.
vuelve...ante todo y sobre todo...vuelve...
me ha encantado la musica...y a mi alma tambien...me lo ha susurrado con palabras envueltas en lágrimas...
Gracias a las dos, por vuestra forma de escuchar la música, de hablarla.
Siempre se vuelve.
Que propio el adagio de Barber para acompañar un sentimiento de tristeza. Propio por que en lugar de sacarnos de nuestras casillas nos permite volver al interior. No hay sonidos estridentes, armonía, paz calma, justo lo que necesitamos para trascender la tristeza y rebuscar en los bolsillos del interior.
No es por refocilarse en ella, pero así la tristeza es otra cosa, es algo no malo, algo que se puede sentir, sin que duela.
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