Cuadernos de Crítica Ficticia I: El Proceso
Era un texto extraordinario.
Tuve que leerlo tres veces para darme cuenta. La primera vez me dejó completamente indiferente, porque sólo leí lo que estaba escrito.
Decía así:[+] click aquí
"EL PROCESO
Estoy olvidando todas tus afrentas, todos tus rencores.
En el fondo te quiero."
Me parecía excesivamente pretencioso llamarle "El Proceso", como al maravilloso cuento de Franz Kafka, de manera absolutamente gratuita además. Es un texto vacío y sin historia, y no hay nada interesante u original en él. Me parecía un insulto que ocupara una página entera de aquella antología de microrrelatos que tenía al menos tres relatos por página. En realidad, me parecía mal incluso que estuviera en la antología.
Pero entonces miré con atención la hoja donde había sido impreso el cuento.
Todo lo que me había molestado se convirtió de pronto en lo más valioso del cuento. El ser un texto vacío, sin historia, el ocupar él solo una página,... porque realmente estaba escrito así:[+] click aquí
Estoy olvidando todas tus afrentas, todos tus rencores.
En el fondo te quiero.
Al principio pensé en lo interesante que era que aquella frase ("en el fondo te quiero") se hubiera caído como una hoja en otoño, y quedase ahí abajo, en el fondo de la hoja. Me divertía con esa imagen que creía ingeniosa, la hoja en el fondo de la hoja, "en el fondo" te quiero. Y en seguida me dí cuenta de que estaba siendo demasiado simplista, que el cuento estaba ahí, en el espacio en blanco.
Ese era "el proceso".
Tantos años de ver textos tópicos -es lo que tiene ser un crítico de segunda- me hicieron ver al principio sólo el tópico que ocultaba el verdadero sentido del texto. Leí mal todas las palabras, empezando por el título. No era un falso homenaje (es decir, una apropiación) hacia Kafka, era el resumen del proceso creativo del vacío del texto. Aquí me traicionó mi propia pedantería de escritor frustrado, que me hacía creer que todos los escritores debían ser igual de pedantes.
Tampoco el "estoy olvidando" se refería al tiempo del texto ni del lector, sino al tiempo mismo asociado a ese proceso. El fondo no se refiere al lugar geométrico, ni al sentido figurado de la frase hecha, sino al fondo (lo que contiene) del texto, en contraposición a su forma (lo escrito). "En el fondo te quiero" es una frase que contiene una gran cantidad de recursos estilísticos que en realidad quiere decir "prefiero que permanezcas ahí, donde no puedas seguir ". La combinación "te quiero" es tan fuerte que nos aparta de interpretarla de otra forma que de la tópica y consabida, y el autor juega con ello con una habilidad tan endiablada que casi se me escabulle.
Veréis, en muchas ocasiones se ha intentado a través de la literatura que un cuento no contuviese una descripción de lo narrado, sino que contuviese lo narrado en sí. Lo mismo con la pintura o con la música, poesía o arquitectura. Pero en general intentos tan pretenciosos han fracasado estrepitosamente. Pienso en todos esos intentos que se hicieron entorno al concepto "silencio", pero un poema en blanco no es un silencio, es sencillamente la falta de poema. No sirve. O todos los poemas en torno a un sufrimiento lacerante, que pretendían ser el dolor mismo más que su descripción. Muchos textos, canciones o pinturas pretenden ser el resultado de un grito, de un llanto, de una muerte. Muy pocos lo consiguen.
En este texto, el espacio en blanco supone la realización de ese proceso, y no sólo su culminación, sino el propio acto de crearlo está grabado en ese mármol de la página en blanco. Entendí al fin, y me sentía muy satisfecho de mi sagacidad. Creía que el autor había elaborado la efectiva ilusión literaria de haber escrito un largo texto para eliminarlo, y hacer de esa eliminación un proceso.
Entonces me entró una duda.
Logré de la editorial que me había mandado el volumen para su reseña, que me dejara acceder a los manuscritos de algunos textos. Fue difícil. Finalmente dí con el manuscrito. Sucede lo de siempre: la realidad del autor le baja los humos a cualquier crítico. Amarilleado de años, bastante deteriorado, y aunque no se note bien aquí por culpa de la reproducción, tenía huellas de haber sido alcanzado por, al menos, un par de lágrimas.[+] click aquí










10 comentarios:
Esto es un intento un poco pretencioso (lleva mi firma) de responder, con un juego, al delicioso juego "caligrafía" planteado por Lucía en su blog La calavera bajo la piel. Una preciosa propuesta que nos invita a mostrarnos y compartirnos, de una forma aun más personal que las que suelo proponeros yo.
Sobre el autor del cuento "El Proceso", nunca se supo nada, parece que era muy tímido y tal vez "es ingeniero y tiene treinta y tres años", como dicen que dice Casariego Córdoba hablando de cualquiera hablando de uno mismo. Tan tímido era que ni quiso usar su letra, y usó la mía.
:-) Hay una frase que me gusta mucho. No recuerdo bien de quién es, pero si sé que la lei en un libro hace tiempo y dice: "rasga la piel de un escéptico y hallarás los nervios heridos de un sentimental". Tu entrada me la trajo de vuelta (gracias!). Tal vez en ambas me resuene una melodía parecida y pensaba... que puede resultar fácil quedarse en esa primera frase del proceso... intentando olvidar, quitar capas al dolor o la pena, sin terminar de descubrir qué se esconde en el fondo :-)
Un abrazo.
Aquí yo veo dos procesos, uno, el proceso de olvidar las coas y saber que, aún en el fondo de mi alma te quiero, y el proceso de entender la profundidad de los silencios, borrones y líneas en blanco que eso conlleva...
El secreto? se irá a la tumba del autor :)
Gracias por tu comentario en mi blog, nos vemos!
Besicos
Ambos comentarios muy certeros. Belén (hola), en efecto, el descubrir la historia que ha llevado a escribir otra historia es siempre un viaje fascinante, muchas veces un proceso creativo en sí, en el que la realidad de lo vivido y la ficción de lo escrito se enredan terriblemente, en varias capas.
Manyarah, vaya... la frase que comentas es tan buena, tan precisa y perfecta, que me dan ganas de quedarme con la frase y quitar todo mi texto. Es lo malo que tienen las frases geniales, que dejan en ridículo todo el esfuerzo que ponemos algunos en explicar algo, con tantas palabras pálidas.
:-) Pues yo creo, que una frase, en su perfección y su precisión... jamás podrá contener el espíritu, alma, energía, caracter, personalidad de la persona que pone su esfuerzo en explicar algo... Creo que pueden ser herramientas que acerquen a la idea que se quiere expresar... pero tu espiritu tiñe cada una de tus palabras y ya por eso son regalo también :-)
Ojala que nada acalle tu Voz, ni tu Latido.
Un abrazo :-)
Muy buenas, yo creo que una frase tiene muchísima fuerza y pienso que la palabra escrita tiene mucho más fuerza para el receptor que una palabra vulgar. A mi por lo menos me cuesta mucho más expresarme y son pocas las veces que me sorprendo diciendo algo casi puro, que represente lo que quiero transmitir que sale "de dentro" con todos esos matizes que le querías dar. Por lo tanto menos aún son las veces que me comprenden al 100% ni siquiera al 50%, y eso de que estoy hablando de personas que conocen tu forma de pensar y les cuesta hilar menos tus mensajes. El mensaje escrito siempre perdurará más que la palabra, aunque un susurro al oído con las palabras sinceras, mágicas,
esas palabras que solo pueden salir de tu coraza cuando te expones a una persona y te sinceras, abres tu corazón, con el consabido riesgo. Esas palabras escapan de la coraza, que ya no es tal. A flor de piel. Eso no te lo cambio por el mejor libro o la frase más ingeniosa, es verdad.
Pero es que para llegar a tener la piel de una flor, has debido antes exponerte antes a una radiación acumulativa un tanto peligrosa y muy duradera. Por eso la palabra escrita es terapeútica y la palabra hablada, solo las que se dicen "a flor de piel" son saludables.
Es muy interesante e insparador, este tema, y despues de leer esta entrada, y a la hora de llegar a casa, me di cuenta de que ese instante en el que llegas a casa del trabajo buscas las llaves, llegas a la puerta sin haberlas buscado porque estas siempre pensado en muchas cosas, esa tensión que te crea, ese cansancio acumulado te suma muchísimos años mientras te encuentras inmerso en la búsqueda, pero sin embargo, justo cuando las encuentras,
entre demasiadas cosas en los bolsillos, te sientes como un niño de 12 años que le acaban de dar su primera copia de la llave de su casa. Todo esto lo pensé cuando estaba entrando en el portal de mi piso y recordando mirandome involuntariamente en el cristal del portal, con cierta sonrisa, por haberme dado cuenta frente a aquel reflejo de la sonrisa,
me acorde de mi rostro antes de encontrar las llaves.
Un saludo, RS
ups el segundo parrafo iba para la entrada: Erich Fromm en el Recreo.
Un Saludo RS.
Es increible como a veces las palabras que no se dicen son mas importantes que las que se dicen, y en este caso me ha impresionado el manuscrito mas de lo que cabia esperar.
En cuanto al tema de expresar el vacio en la literatura o en la musica te invito a visitar una entrada que publique hace poco http://laislaescondida.blogspot.com/2008/06/433.html
Eso es muy bonito, RS. Sencillamente te dedico el "A flor da pele", de Chico Buarque y Milton Nascimento.
Muy buena tu entrada. Hay formas diversas de tratar el sonido en la música, dibujando un sonido coloreado, como hacía Stockhausen, con grandes espacios en blanco, como en el Introitus de Stravinsky, los jardines de Takemitsu, o ese tejido de Charles Ives que sostiene la Pregunta sin Respuesta, y que se torna silencio y noche en la espectacular "Central Park by Night". Esta última te la dedico, aunque no tengo vínculo ahora mismo.
Manyarah, eso es precioso. A tí te dedico Minha Voz, de Caetano, cantada por Gal Costa. Y esta historia de las voces brasileñas.
MUCHAS GRACIAS POR EL REGALO! :-) Bonito reencuentro jeje... no me lo esperaba. Yo no tengo video que darte a cambio... pero si te parece, comparto contigo la tormenta que recién se ha desatado... El munmullo de los truenos, que no cesa y no terminan de estallar pero igualmente lo llenan todo. La luz de los relámpagos, que se intuye, más que observa, por encima de las nubes y a ratos las colorea de un rosa azulado. La brisa que se despierta cuando va a llover, el olor a mojado, el fresquito de las gotas de lluvia que se dejan caer algo remolonas aún... Es una bonita noche para mi ;-)
Un abrazo y muchas gracias de nuevo :-)
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