01 julio, 2010

SUPERNOVA !!


Laszlo Moholy Nagy
Die spiralige Raumdrehung
Max Ernst
Le Soleil



El tiempo que no escribo no existo.

El tiempo que no escribo no existe.




Laszlo Moholy Nagy
Anatomie
Max Ernst
Anatomie

11 comentarios:

Belén dijo...

Pues a ver si es verdad...;)

Besicos

a-escena dijo...

¿ Y qué hace usted durante esos largos ratos ?

Balcius dijo...

Le regalo a Balcius una cosmología íntima, de lo universal a lo personal (del cosmos al cuerpo, reflejo el uno del otro en lo único y lo múltiple). Porque Caída Libre se lee todo seguido, y las fechas de publicación de cada texto son ficciones literarias. Balcius sólo existe como autor literario de estos textos y ni siquiera necesita escribirlos, sólo hacerse carne desde el verbo.

Balcius dijo...

Y por cierto, de alguna forma el texto es una respuesta involuntaria a Nergal, que le llamó taciturno y pesimista. No hay puntos de vista aquí, el truco es mirar mucho más de cerca.

Anónimo dijo...

Existes !!!

Joaquín Jesús dijo...

Ayer se fue; mañana no ha llegado;

hoy se está yendo sin parar un punto:

soy un fue y un será y un es cansado.

Fco de Quevedo.

Un saludo

Joaquín Jesús dijo...

Muchas gracias por tu comentario.

Por favor, toma asiento y acomódate, será un placer seguir contando con tus opiniones.

Att, Joaquín Jesús.

marina dijo...

¡Y cómo escriben el tiempo Ernst y Moholy Nagy...!
Verlos con todos los sentidos es sentir la delicia del no-tiempo,
ya lo dices en el cabezal... es observar y de repente... supernova!
:-)

un abrazo,

Balcius dijo...

"Existes", dijo el anónimo.

Y lo dice con cariño, en parte como exhortación, también con cierto acento de sorpresa. Sobre todo, lo dice como contraejemplo, una caricia y al mismo tiempo una bola de demolición contra una cierta teoría del no-ser que acostumbro proponer, más por poética que por convicción.

Pero no se necesita convicción para no-ser, simplemente "una dulce y total renunciación". Un estado delicado que se altera con mucha facilidad.

Es conocido el momento en que Zenón de Elea exponía la paradoja de Aquiles y la tortuga para demostrar, por reducción al absurdo, la inexistencia del movimiento. Entonces Diógenes de Sínope se levantó, se dio un paseo por delante del filósofo, y proclamó "El Movimiento Se Demuestra Andando", así, con helénicas mayúsculas. Fue Zenón quien quedó reducido al absurdo, pero siempre guardé más simpatía por él que por Diógenes.

Zenón intentó contorsionear la lógica para darle la razón a Parménides. Zenón no tenía razón, pero Parménides sí.

Una palabra no puede declarar la existencia de un ser de papel. Salvo que la palabra sea su nombre. "Existes" no es una invocación, es un deseo, como el de un niño diciendo "es un sueño" o "ahora ya es mañana". Un nombre no es una persona, es su pasado. Existen seres hechos enteramente de pasado, existen seres hechos enteramente de tiempo.

Y luego están los seres hechos enteramente de palabras, y las palabras no portan el tiempo de sus actos. Son otro tipo de realidades.

Piensa en aquello que vive dentro del material fílmico, dentro de una bobina de celuloide (es aun más difícil pensarlos en un soporte digital). Piensa a dónde se va el tiempo caído en el suelo de la sala de montaje. Qué hay de Balcius en las palabras que le doy, qué presiente de las que callo.

areadoce dijo...

Pienso que existes;
Existes en las palabras que callas,
Existes aunque no escribas.
Vives y es esa vida tu tiempo, con el que luego juegas y Balcius convierte en letras.

y si! ese "Existes" lo dije con cariño

(...)

el anónimo era yo, y no fué intencionado, sólo un despiste.

a-escena dijo...

¿ Eso es todo ?