Mostrando entradas con la etiqueta El juego de las películas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El juego de las películas. Mostrar todas las entradas

27 abril, 2008

El juego de las películas (5)


NUDOS

(ver reglas)

Todo ocupa su sitio, en el momento adecuado, sin esfuerzo alguno, sin sacrificio. Las estaciones, las horas del día, los colores del cielo, las edades del hombre. Todo llega cuando debe y todo está en su sitio.

En esta película todos están donde deben. Observa los colores, las estaciones del año, las horas del día, cada uno en su sitio.

Cuídate en tus juicios, no hay drama donde tú lo ves.

No es sacrificio perder una vida que no quieres vivir, tus ojos cuando no hay nada que ver, tu razón cuando no te quedan razones ni tu futuro cuando no te pertenece. El invierno no es la muerte del verano, es un puro blanco, una afirmación rotunda como lo es la primavera.

Ni siquiera la muerte es muerte, tan sólo un acto más, que cambia algo para dejar todo igual en un movimiento quieto, que vuelve a dejar solos para toda la vida a quienes siempre lo estuvieron.

15 agosto, 2006

El Juego de las Películas (4)


(ver reglas)

Inesperadamente hay una puerta.

Al principio podríamos cantar "Summertime", por el trigo, por el amarillo, porque vivir es tan fácil.

Hay de pronto una puerta llena de hormigas, tan minúscula que todo lo atrapa ("su dueño aún podría estar vivo", inquietante posibilidad de que lo esté, inquietante posibilidad de que no lo esté), pútrida cueva, algo late en ella.

No es como toda las cuevas a las que gritas y te responden con un eco mojado, ésta sólo te escucha, silente y llena de hormigas. Habla, sí, pero de otra forma, de degeneración, de algo perverso, puerta caracol quieto.

Esa canción a punto de romperse -momma loves ya- , siempre, un deslizarse por donde no hay soporte -¿qué coño estás mirando?-, nada de lo que nos hace cómoda nuestra miseria -los hombres están locos, meten su locura en mí y se calman, luego yo estoy loca-, dulzuras de lenguas rotas -es un mundo extraño, Sandy- y un falso final feliz, porque prefiere ruiseñores aunque sean muertos, porque ha conocido la realidad y no puede soportarla, y es mejor en attrezzo. Como siempre.

15 junio, 2006

El Juego de las Películas (3)


(ver reglas)

El Rey-lechuza observaba a la niña con su ojo de cristal. Es dueño del tiempo y Señor del olvido.

Nada puede dañarle en su palacio de Escher salvo... la Palabra es la llave que abre puertas, es el conjuro que detiene el tiempo.

La Palabra y el recuerdo son las únicas armas de la niña para ganar la partida en el reino de la lechuza.

El camino es largo, tenebroso. Los amigos se disfrazan de enemigos, los enemigos de amigos.

Una frase: - ¡¡Danos tu cabeza!! ¡¡Danos tu cabeza!!... O un brazo o un pie..."


Contribución de Marauder

14 mayo, 2006

El Juego de las Películas (2)


(ver reglas)

Su silencio es el mío, puedo notarlo. Su necesidad de hablar, su incapacidad de enfrentarse al hecho de que huye, de que ni se acuerda de qué huye. No quiere despegarse de la ardiente tierra que amenaza con devorarlo, del azul de ese cielo, y ese poco de negro y rojo que lleva encima y le da un aspecto.

Cuando un protagonista lleva tanto tiempo en ese elocuente y tenso violento silencio, sabes que su primera palabra será un catalizador. Al fin habla, está en el coche de quien ha venido a salvarlo de sí mismo, se ha sentado atrás como si estuviera en un taxi cualquiera, y pronuncia la primera palabra, la más inesperada, la inevitable...:

... la única palabra que debiera decirse en un taxi.

07 abril, 2006

El Juego de las Películas (1)


(ver reglas)

La demostración de la absoluta inhumanidad de aquella sociedad supuestamente ideal no está en su hedonismo vacuo, ni en las absurdas leyes, ni en tantas otras cosas que en este tipo de películas Sci-Fi aparentan crítica social pero acaban perdiéndose.

Más duro aún que la muerte por cirugía estética, y que morir en traje de lycra verde.

La frase que hace parecer ese mundo inhabitable, visto desde fuera, es esta:

- "¿Cómo que no hay gatos?"

El observador siente lástima por todas esas personas felices, que nunca han visto un gato. (?)